Martes, 19 Diciembre 2017 14:54

Los parásitos intestinales en cachorros

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Los parásitos intestinales en cachorros ocupan los primeros lugares entre las enfermedades frecuentes. Sobre todo, durante la primera fase de vida de un animal.

Desarrollando el metabolismo

Los cachorros se encuentran en plena fase de desarrollo. La actividad celular de su organismo es muy activa, ya que los músculos, órganos y huesos están siendo fortalecidos para la edad adulta. Su sistema inmunológico también se encuentra en un momento clave, pues está creando toda la base de la defensa del organismo.

Este intenso metabolismo requiere una nutrición reforzada, principalmente en proteínas y grasas saludables. Por eso, se debe optar por un alimento balanceado específico para cachorros. La proporción nutricional es diferente del alimento para adultos.

Esta etapa de desarrollo significa que hay mucha disponibilidad de nutrientes circulando en la sangre del animal. Es el caso de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas. Eso hace con que los cachorros sean aún más atractivos para los parásitos que los animales más mayores.

Más vulnerabilidad a los parásitos intestinales en cachorros

El organismo de un cachorro es más vulnerable y más fácil de ser parasitado. Por un lado, sus defensas todavía no están totalmente preparadas para enfrentar los numerosos microorganismos del ambiente externo. Además, es un cuerpo pequeño, con órganos de tamaño reducido que pueden ser más fácilmente acometidos e intoxicados.

 

Por ello es importante saber cómo hacer la desparasitación interna periódica. Y también saber cómo y cuándo aplicar los productos antiparasitarios. Todo con la finalidad de conseguir un resultado eficiente sin poner en riesgo la salud de nuestra mascota. 

¿Cuáles los principales parásitos intestinales en cachorros y cómo reconocer los síntomas?

Los parásitos internos en cachorros se dividen en dos grandes grupos: los gusanos planos y los gusanos redondos.

Gusanos redondos

Existen en mayor cantidad y afectan más comúnmente a perros, gatos y humanos. Pero también pueden parasitar mamíferos salvajes, reptiles, aves y roedores.

El nombre se debe al formato de su cuerpo. Al contrario de las tenias y gusanos planos, su cuerpo es rollizo y acostumbran a ser de menor tamaño.

A pesar de su diminuto porte, tienen la capacidad de reproducirse muy rápidamente. Pueden migrar por todo el cuerpo a través de la corriente sanguínea. De esta forma, pueden afectar a diversos órganos y ocasionar daños más severos al organismo. 

El representante más conocido de los gusanos redondos son las lombrices intestinales, cuyo nombre técnico es Áscaris.  Estos parásitos internos se alojan a lo largo de la mucosa del intestino delgado del animal infectado. Y lo hacen absorbiendo los nutrientes producidos a lo largo del proceso digestivo.

Al principio, esta relación parasitaria provoca una inflamación intestinal, cuya primera consecuencia es la diarrea crónica. Posteriormente, el animal empieza a sufrir una creciente deficiencia nutricional. Los principales síntomas son adelgazamiento severo y repentino, falta de apetito y postración, además de alteraciones en la textura y pérdida del pelaje.

Sin embargo, es otro parasito interno llamado Toxocara el que representa el mayor riesgo para la salud de gatos adultos y cachorros (especialmente los de menos de 6 meses). La enfermedad más conocida es la Toxoplasmosis.

Debido a su alto riesgo de transmisión para los seres humanos y particularmente para los niños, la toxocariosis (fenómeno de contagio del ser humano a través de los animales) es considerada una zoonosis de alto riesgo para la Salud Pública.

Gusanos planos o tenias

Poseen cuerpo plano y achatado como una cinta y suelen ser más extensos que los gusanos redondos. Hay tenias con cuerpo de más de 6 metros de extensión, ocupando casi la totalidad del intestino humano.

Al contrario de las lombrices, las tenias necesitan un hospedaje intermediario. Se trata de que sus larvas puedan desarrollarse y penetrar en el cuerpo de los gatos, perros y humanos.

Los organismos hospedados más comunes suelen ser las pulgas y garrapatas. Así se genera la necesidad de un doble tratamiento que consiste en desparasitación interna y externa.

Hay patologías de contaminación masiva por gusanos planos, como la enfermedad llamada Echinoccocus. Esta enfermedad es contagiosa para los humanos y su pronóstico puede ser grave. En España son muchos los casos diagnosticados. Y varias comunidades autónomas han promovido sus propias campañas de erradicación.

Los parásitos intestinales en cachorros representan un riesgo a la salud de tu mascota y de los demás a su alrededor. Por eso, es indispensable llevarlo periódicamente al veterinario y mantener al dio los tratamientos para desparasitación interna y externa.


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